Atrás Descargar el archivo PDF
  Tamaño: 35.6K - Tiempo aprox. de descarga a 28.8K: 00:10
Se necesita Adobe Reader para abrir el formato PDF. Descargarlo gratis abajo.

 

Untitled Document

El valor de los servicios bancarios


El desarrollo del mercado mundial siempre ha venido de la mano del desarrollo de los sistemas bancarios. El grado de dependencia del mercado con la banca ha llegado a tal extremo que ya no se concibe una operación comercial sin la participación rectora de una entidad bancaria.

En Cuba para los trabajadores privados, el sistema bancario y sus facilidades son contemplados como un fenómeno de nueva aparición. Nada más lejos de la realidad, el primer banco moderno fue fundado en Génova, Italia en el año 1406, su nombre era Banco di San Giorgio. Los primeros bancos aparecieron en la época del renacimiento y se desarrollaron desde entonces, inclusive en las diferentes etapas sociopolíticas de la nación cubana.

El sistema bancario cubano actual, a pesar de contar con toda la estructura y servicios que caracterizan a toda entidad de este tipo, se encuentra subutilizado por los diferentes trabajadores por cuenta propia que hoy son parte del matiz del espectro económico del país. Es asombroso comprobar que en su gestión diaria los cuentapropistas prefieren mantenerse separados de los servicios bancarios que a su favor tales instituciones garantizan.

Al parecer es la condición de banca con respaldo estatal la que crea tal reacción por parte de los cuentapropistas. La dependencia del estado que exhiben las diferentes modalidades bancarias que existen en el territorio nacional, lleva a muchos a dudar del secreto bancario y a suponer que al valerse de sus servicios serán víctimas de un escrutinio profundo que les puede afectar y obligarlos a constantes explicaciones.

Este concepto parte de una errónea concepción que tiene algunos cuentapropistas, quienes no consiguen contemplarse en su gestión si no es con un cierto grado de ilegalidad o de forzada presencia dentro del esquema económico nacional. Por el contrario, ya es hora de que el cuentapropista se auto convenza de su papel social y que su permanencia de manera legal y continua en el mercado cubano es definitiva.

La presencia de un sector de productores privados dentro de la economía nacional cubana responde a una necesidad y no a una imposición, el estado no se ha visto obligado a reconocerles, por el contrario, se ha convencido de su importancia y necesidad.

La seguridad bancaria a nivel mundial se manifiesta de igual manera que la forma en que se corporiza dentro de la banca cubana, sin interesar que el respaldo a los diferentes bancos en funciones sea privado o estatal. Así que temer por controles y normas en el uso de las facilidades bancarias no solo alejaría a los cuentapropistas de todas las instituciones bancarias nacionales, sería una especie de rechazo a las diferentes formas bancarias a nivel mundial, puesto que tales normas de seguridad y control son conductas típicas de todo el sistema bancario internacional.

El sistema bancario cubano ofrece inmensas posibilidades para los trabajadores por cuenta propia, es una manera superior y desarrollada de llevar las finanzas para cualquier actividad económica y además le otorga visos de madurez y oficialidad a su gestión.

Es asombroso el divorcio que existe entre la banca y la actividad privada dentro de Cuba actualmente. Si se mantienen algunas dudas por parte del cuentapropista en el uso de estas facilidades nos atrevemos a recomendarle un experimento: Proceda a abrirse una cuenta sin ingresar en ella el total de sus ingresos o activos, solo utilice una parte del dinero que tenga, sin importar el monto y comience a desarrollar su experiencia bancaria en este sentido. Al tiempo vera que ha ganado en organización, en ingresos y en perspectivas.

Este escrito pretende identificar ante los cuentapropistas algunas de las ventajas evidentes que implica vincular su actividad comercial a una entidad bancaria.

Las actividades bancarias por su naturaleza se clasifican en dos grandes grupos: El grupo de las Operaciones Pasivas y el grupo de las Operaciones Activas.

Las Operaciones Pasivas están conformadas por aquellas operaciones mediante las que el banco capta, recibe o recolecta dinero de las personas o clientes del banco.

Las operaciones de captación de recursos, denominadas operaciones de carácter pasivo se materializan a través de los depósitos, el ingreso de dinero del cliente a favor del banco, la creación de fondos particulares bajo la protección de la seguridad bancaria. Los depósitos bancarios pueden clasificarse en tres grandes categorías:

  • Cuentas Corrientes
  • Cuentas de Ahorro o Libreta de Ahorro
  • Depósito a Plazo Fijo.

Las cuentas corrientes y los depósitos permiten disponer de ellos en cualquier momento y, por lo tanto, son totalmente líquidos, a plena disposición del cliente para valerse de los mismos en dependencia de sus necesidades. La diferencia entre ambos es que las cuentas corrientes pueden ser movilizadas mediante cheque y pagaré, mientras que en los depósitos es necesario efectuar el reintegro en ventanilla o a través de los sistemas de cajeros electrónicos, pero no es posible ni el uso de cheques ni pagarés.

Otra diferencia es que en los depósitos, el banco puede exigir el aviso previo de la extracción. Los depósitos a plazo, pueden ser extraídos antes del vencimiento del plazo, a cambio del pago de una comisión, que nunca puede ser superior en importe al montante de los intereses devengados. Estos depósitos, dependiendo del tipo de cuenta, pagan unos intereses denominados intereses de captación.

Las Operaciones Activas se caracterizan por la colocación de capitales en el mercado. La colocación es lo contrario a la captación. La colocación permite poner dinero en circulación en la economía.

Los bancos generan nuevo dinero del dinero o los recursos que obtienen a través de la captación y con éstos, otorgan créditos a las personas, empresas u organizaciones que los soliciten. Por dar estos préstamos el banco cobra, dependiendo del tipo de préstamo, unas cantidades de dinero que se llaman intereses (intereses de colocación) y comisiones.

Estas son los dos grupos de operaciones básicas que integran la actividad bancaria, con una presuponen la otra y al final, la segunda actividad llega a superar en montos y movimientos a la primera actividad que fue la que le generó.

Establezcamos ahora la Información Básica Acerca de los Servicios Bancarios. El dinero en el banco es una de las formas más seguras de guardar y proteger sus bienes. El dinero en efectivo una vez perdido no puede ser recuperado. Los bancos comerciales y las instituciones de ahorro y préstamo ofrecen una variedad de servicios al público en general.

Alguna de las ventajas que ofrecen el uso de una cuenta bancaria son:

  • Seguridad y protección de su dinero.
  • Opción de ahorros e inversiones.
  • Facilidad de pagos a través del uso de cuentas de cheques.
  • Uso del sistema de depósito directo y transferencia electrónica de fondos.
  • Acceso a cajeros automáticos 24 horas al día mediante el uso de tarjetas de débito (ATM, siglas en inglés) para pagos y retiros en efectivo.
  • Obtención de préstamos.
  • Pago de impuestos y planificación de herencias.

Algunas consideraciones a tener en cuenta para abrir una cuenta de ahorros son:

Una cuenta de ahorro es un tipo particular de cuenta corriente en la que los fondos depositados son remunerados por el banco mediante el pago de unos intereses. Las condiciones de remuneración varían en función del producto concreto. Así, pueden existir cuentas de ahorro que abonen los intereses por ejemplo mensual, trimestral o anualmente. Igualmente, la remuneración puede ser lineal (mismo interés para cualquier saldo), por tramos de saldo o incluso en especie.

Este tipo de cuentas también pueden estar sujetas al pago de comisiones, aunque desde la popularización de las facilidades bancarias mediante internet, la tendencia es a suprimir el pago de comisiones en los productos de ahorro.

Los servicios asociados a una cuenta de ahorro también varían según la entidad. Pueden ir desde los más básicos, como ingresos y pagos de cheques o transferencias, hasta otros más complejos como tarjetas de débito o crédito asociadas a la cuenta.

Las cuentas de ahorro o caja de ahorro son utilizadas principalmente por los particulares y entidades civiles. Sirven para tres objetivos fundamentales:

  • Para ganar un interés durante el tiempo que estos fondos no se usan.
  • Los fondos pueden extraerse en cualquier momento mediante un comprobante llamado ‘nota de debito’
  • Los fondos depositados ganan un interés moderado. También debe tenerse en cuenta que se suman al capital cada 6 meses o anualmente.

Deben conocerse los siguientes elementos como indicadores importantes de cómo se desarrollará la operación:

  • La cantidad mínima de dinero que debe mantener en la cuenta. Normalmente cada banco reclama la permanencia de un depósito mínimo para que la cuenta se mantenga operando.
  • El interés ganado sobre el saldo. Las tarifas reconocidas como intereses fluctúan en dependencia de las cantidades de dinero ingresadas.
  • Cantidad y frecuencia de retiros de dinero de la cuenta. Algunas instituciones financieras le cobran una cuota o penalidad por retirar dinero con demasiada frecuencia.
  • Recargos por mantener una cantidad menor del monto mínimo. Algunas entidades bancarias establecen que por descender los niveles de la cuenta por debajo del límite permisible se impone una penalidad específica a pagar por el cliente.

Analicemos ahora el Depósito o imposición a plazo fijo (IPF), que es una operación financiera por la cual una entidad financiera, a cambio del mantenimiento de ciertos recursos monetarios inmovilizados  por un período de tiempo determinado, reporta una rentabilidad financiera fija o variable, en forma de dinero o en especie. En palabras más elementales podemos decir que es la operación bancaria en que te garantizan un alto interés a tu favor si ingresas una suma de dinero por un largo tiempo y no realizas ningún movimiento con ella. Al dejar a disposición del banco esta suma por un período de tiempo sin interferencia alguna, el banco te premia con un crecimiento acelerado del dinero, del que podrás disfrutar solo al final del tiempo pactado. Si por el camino te arrepientes y sustraes el dinero invertido a plazo fijo, no se te impondrá penalidad alguna pero renuncias al incremento extraordinario de los intereses.

El término ‘plazo fijo’ proviene del hecho de que el tiempo durante el cual la inversión permanece inmovilizada se estipula al comienzo de la misma: un año, tres meses, un mes, etc.

Al llegar la fecha de vencimiento de la imposición, la persona puede retirar todo el dinero o parte del mismo. Si las condiciones pactadas lo permiten, podría también renovar la imposición por un período de tiempo suplementario. En este último caso, si no se toma una decisión el mismo día del vencimiento, no se pierden los intereses generados hasta el momento, pero sí se pierden días durante los cuales se podrían estar generando nuevos intereses.

El plazo fijo es recomendable para hacer crecer sumas de dinero de manera segura y no mantenerlas escondidas o resguardadas en casa, donde han dejado de producir.

El hábito histórico de mantener las ganancias personales escondidas bajo el colchón es una tendencia tan antigua como inoperante. Corren tiempos modernos totalmente diferentes a los de nuestros abuelos, así que imitar sus costumbres solo nos puede conducir a malos resultados. En el peor de los casos podemos ser víctimas de los robos, recuerde que en la mayoría de los casos, el dinero en casa se esconde en lugares similares. Solo el banco ofrece la seguridad necesaria para proteger nuestros ahorros.

La disponibilidad que se tiene sobre el dinero depositado en el banco es una tranquilidad que ayuda a tomar decisiones de este tipo. Podemos renunciar a sus servicios cuando estimemos pertinente y recuperar la suma depositada con la misma rapidez con la que establecimos la cuenta.

Al momento de hacer declaraciones de impuestos los depósitos y movimientos bancarios nos servirán de mucho. Es un servicio de contabilidad gratuito del que disponemos a tenor de nuestro título de cliente del banco.

Para realizar los diferentes pagos que como obligaciones mensuales o semestrales mantenemos, podemos servirnos del descuento directo, del pago mediante cheque y de otras muchas ventajas que el sistema bancario ofrece.

Para tener disponibilidad de dinero en cualquier viaje o en cualquier momento, sin necesidad de cargar las sumas con nosotros, están las facilidades reconocidas como tarjetas de débito, los cajeros automáticos o ATM y los cheques al portador.

El banco es un aliado permanente que no explotamos y que se mantiene presente en cada acto que realicemos en nuestro día de trabajo. Compenetrar nuestra gestión con sus actividades solo nos puede ofrecer ventajas.

No tiene que asumirlo de una sola vez, comience gradualmente, con una pequeña cuenta, con un poco de sus ahorros y verá que al tiempo nos dará la razón. Transcurrida la etapa de maduración el banco estará presente en cada uno de sus actos comerciales y hasta en la conducta personal y familiar.

La posibilidad de convertir en divisas o en moneda nacional los montos de los depósitos es otra garantía a nuestro favor.

Contemplar el Banco como una entidad de control financiero estatal es un error. Debe ser visto como un servicio útil y garantizado o respaldado por el estado, lo que le otorga seguridad, garantías y seriedad en sus operaciones.

Al utilizar el Banco y sus servicios nos favorecemos todos, incluidos los ciudadanos cubanos, la sociedad y el país.

Aprovechemos sus posibilidades y crezcamos como comerciantes, como ciudadanos y miembros de una sociedad moderna.