El queso
Lolo es vaquero, vive en la provincia de Camagüey, región ganadera por excelencia, donde su casa colinda con las tierras en que pastan sus vacas.
Desde antes que despunte el sol ya Lolo está trabajando, cuando llega la mañana, ha ordeñado a todos sus animales. Manualmente logra sacar varias cántaras del preciado líquido blanco. Con la temperatura fresca del amanecer la leche no se corrompe y se mantiene en muy buen estado para cuando arriba el camión de Acopio.
Como todo pequeño agricultor cubano, Lolo tiene la obligación de vender su producción de leche a la empresa estatal conocida como Acopio. La leche es un producto de fácil descomposición, por eso a diferencia de la recolección de los otros productos, la presencia del camión de Acopio es puntual cada mañana en casa de Lolo.
El transporte de la empresa de Acopio se marcha con las cántaras llenas y deja los depósitos vacios para usar al otro día. Lolo contempla desde la puerta de su humilde casa, hasta que el camión desaparece en un recodo del camino, entonces piensa: “ahora comienza lo nuestro, la de verdad, la que nos da de comer”.
Cada día Lolo separa prudentemente dos cubos de leche del producto obtenido, depósitos que permanecen camuflados en la rústica cocina de la casa hasta que el camión se pierde en la lejanía, entonces Lolo y la esposa se entregan a la más rentable de sus actividades:
Producen queso blanco, una fabricación artesanal de pequeños rectángulos de un queso grumoso y algo salado, que un intermediario del mercado de la ciudad viene a recoger cada dos días. Entregado a su faena Lolo comenta que trabaja bajo presión y miedo, sabe que comete un delito y conoce lo peligroso que es dedicarse a esta producción del mercado negro.
Las autoridades del Ministerio de la Agricultura persiguen las fábricas clandestinas y el comercio de los quesos caseros. Recientemente, ha arreciado la presión contra este tipo de negocios al verse imposibilitados de poner fin a esta producción paralela, que se sucede por igual en todas las regiones ganaderas.
Lo que antes se resolvía con una multa directa y la confiscación del producto ocupado, ahora se trata como un delito de Actividad Económica Ilícita, llevando a los acusados ante tribunales y aplicando sanciones mucho más severas que antes. A todos los productores de leche les advirtieron que independientemente del proceso judicial, a quienes fueran sorprendidos fabricando quesos destinados al mercado negro se le confiscarían las reses.
Pero aún así los productores clandestinos se mantienen produciendo y comercializando este queso de alta demanda en el mercado cubano, donde no existe un producto que les iguale en precio y naturaleza.
Lolo tiene cientos de justificaciones para su producción paralela, desde los bajos precios que Acopio paga por la leche, pasando por la poca seriedad de esta empresa estatal al momento de pagar las deudas a los campesinos, hasta lo rentable de la venta del queso, que supera a todos los ingresos obtenidos de manera legal por el campesino.
El más temido en el campo suele ser el visitador de Acopio, aunque se trate del vecino de la finca colindante. Lolo asegura que son estos funcionarios los que promueven las denuncias y acciones contra los productores de queso. “Es duro que tu vecino sea quien te camine, alguien que tiene los mismos problemas que tú y sin embargo no puede mantener la boca cerrada”.
La fama de mala paga del Estado es ampliamente conocida, lo que ha traído nefastas consecuencias tanto para el campo como para la ciudad. El abandono de las tierras por parte de la mayoría de los agricultores privados responde a esta situación entre otras causas. “Para que el hombre del campo vuelva la mirada a la tierra, la dirección de la Agricultura tiene que cumplir con lo que promete al hombre del campo”, sentencia Lolo. La deprimida agricultura cubana necesita un cambio de mentalidad con incentivos económicos para motivar a los trabajadores.
Pero en lo que se encuentra una solución el riesgo que asumen los campesinos que como Lolo se dedican a la producción de alimentos dentro del mercado negro no es justificable. El día que le sorprendan en estas producciones paralelas la vida de Lolo empeorará de manera considerable. Puede que pierda desde tierras hasta animales y con ello su familia será la más perjudicada.
Urge una solución, un concilio de intereses entre el Estado y los pequeños propietarios. A la producción y suministros de queso no se debe renunciar, quizá se pueda garantizar de manera más organizada y controlada, con parámetros de preparación que permitan cubrir los niveles de elaboración segura que exige el Ministerio de Salud Pública, que teme por una contaminación o envenenamiento por mala manipulación. Además, la presencia del producto en el mercado es un paliativo importante para la menguada diversidad del alimento popular en estos momentos.
Se impone establecer una relación lógica entre ambas partes. Lolo debe tener el permiso para la elaboración de estos productos y el Estado debe tener la seriedad necesaria para dirigir la relación de compraventa y pagos con los diferentes campesinos. “Lo que tienen que hacer es destrabar la cosa, que me paguen la leche a lo que vale y verán que no hago más queso, o mejor todavía, que me compren el queso al precio que me lo paga el de la bolsa negra”, razona Lolo con su lógica elemental.
Lolo asegura que la leche no se descompone con tanto tiempo que permanece escondida en la calurosa cocina de la casa. “El queso es leche cortada al final, en la cocina solo comienza el proceso, así que no le afecta en nada, desde que la tengo allí ya comenzó la producción”, dice, mientras vuelve a vigilar por la ventana, “cualquier visita a esta hora siempre es peligrosa, por eso comienzo tan temprano, me tengo que cuidar”.
Como muchos campesinos cubanos Lolo no piensa en el futuro, vive al día, el problema de hoy es su batalla.
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Comentarios
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- Omar
- 19 de abril, 2010 3:15 am (GMT-5:00)
- Soy cubano y vivo en Vietnam, deseo aqui producir el queso casero cubano y me gustaria saber como hacerlo, tengo la idea pero creo que me falta conocimentos aun, pudieran ayudarme con el productor de esta historia que hoy leimos en la web?.Gracias.
- Sabroso
- 3 de noviembre, 2009 7:34 am (GMT-5:00)
- Lo rico que es un queso blanco con conserva de guayaba.
- QUESO CREMA
- 9 de octubre, 2009 12:34 pm (GMT-5:00)
- no hay un producto lacteo en toda cuba y se dedican a perseguir a los que hacen el unico queso que llega a la mesa
- cachita minuet
- 6 de octubre, 2009 11:22 pm (GMT-5:00)
- por lo que tengo entendido el queso siempre ha sido un problema. pero para mi sigue siendo el queso cubano el mas delicioso. leyendo este articulo me vienen el sabor del queso cubano y el campo. mucha nostalgia. muchos carinnos a cubavibra.
- Salud
- 6 de octubre, 2009 10:08 pm (GMT-5:00)
- El peligro del queso esta en el material con que cortan la leche, hay quien lo hace con naranja pero otros usan hasta acido u orine de animal, ellos dicen que eso no hace nada pero para mi es veneno.
hacen bien en vigilarlos.
- El visitador
- 6 de octubre, 2009 5:40 am (GMT-5:00)
- de Acopio es el chivato de siempre, el informante de las autoridades, el tipo mas despreciable de la historia cubana, desde la colonia, pasando por el Machadato o el Batistato y luego durante la revolucion.
Los soplones, apapipios, chivatos y visitadores de acopio siempre son personajes despreciados dentro de la historia cubana.
- Hispanico
- 6 de octubre, 2009 5:32 am (GMT-5:00)
- El queso blanco siempre fue un producto de los campos cubanos, sobre todo de las zonas ganaderas del pais.
Tratar de prohibir algo quue es casi un acto de cubania es algo abusivo.
El queso blanco y la conserva de guayaba son platos tipicos de los campesinos cubanos, una lazca de cada uno se conoce como timba.
A donde piensan llegar estos controladores.
- Hispanico
- 6 de octubre, 2009 5:32 am (GMT-5:00)
- El queso blanco siempre fue un producto de los campos cubanos, sobre todo de las zonas ganaderas del pais.
Tratar de prohibir algo quue es casi un acto de cubania es algo abusivo.
El queso blanco y la conserva de guayaba son platos tipicos de los campesinos cubanos, una lazca de cada uno se conoce como timba.
A donde piensan llegar estos controladores.
- Hortensia
- 5 de octubre, 2009 11:29 am (GMT-5:00)
- Los quesos blancos ilegales son alimentos importantes para todos los cubanos, si no fuera por ellos nuestras mesas estarian vacias.
Esperemos que no desaparezcan, porque gracias a ellos tenemos algo mas que comer
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