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La colonia de caña


Mariano vivió con tristeza los momentos en que desmantelaron el central azucarero de su Batey. Con la destrucción de la mayor industria del poblado desaparecía también la historia de su familia, que por más de tres generaciones ha estado ligada al central y sus producciones.

Mariano tenía otro motivo también para preocuparse, su profesión estaba también relacionada al central. Tenía una colonia de caña, que así es como llama a sus cuatro hectáreas de tierra donde siempre sembró caña de azúcar, plantones que luego de cosechados eran molidos en el mismo central azucarero que después desmantelaron.

“En aquella época la zafra era la fiesta del pueblo, cuando comenzaba la cosecha se alegraban todas las casas, el pueblo entero giraba alrededor de la producción de azúcar”.

Vuelve a vivir aquellos años al recordarlos, “yo, como todos los productores privados, tenía que esperar a que se moliera la cosecha de los campos del Estado para poder vender mi caña y que la llevaran a moler, eso me ponía nervioso pero nunca me quedé con caña sin moler”.

Mariano llegó a ser considerado uno de los mejores trabajadores agrícolas ligados al azúcar, “el Estado me pidió entonces que además de atender mi colonia les ayudara a ellos con sus planes, así que terminé trabajando el doble pero feliz, me sentía útil”.

Pero entonces vino el período especial, tiempo de crisis que junto a los bajos precios internacionales del azúcar, llevaron al país a optar por el desarrollo de industrias más rentables, como el turismo, y a abandonar la industria azucarera.

Para Mariano esto fue como un castigo, “tuve que vivir la perdida de todo por lo que trabajé durante tantos años, al final vi caer hasta las paredes del central, te juro que ese día lloré”.

Tuvo que dejar de sembrar caña, transformó su colonia en tierras de cultivo de frijoles y tubérculos, “no solo se fue la caña y el central, enseguida los vecinos comenzaron a moverse para la ciudad, así que nos quedamos en un pueblo fantasma, sin central y sin personas”.

Nuevamente las cosas han cambiado. Ahora, lo han visitado personas del Ministerio del Azúcar, al parecer los precios del azúcar están subiendo en los mercados internacionales y la dirección del país está considerando aumentar el nivel de las producciones actuales.

“Me quieren de regreso, dicen que necesitan mi experiencia y me piden que vuelva a sembrar la colonia de caña, esta noticia me hace muy feliz, es como si yo llegara a mi casa después de un largo viaje, por supuesto, les dije que a la orden, que estaba listo”.

Mariano asegura que luego de la cosecha que tiene pendiente se acaba la siembra de frijoles y papas, que vuelve a su querida caña. Ya tiene pensado dónde moler su cosecha puesto que ya no existe el central y Mariano nos sonríe, “seguro la llevan a otro central, quizá a uno más lejos, pero no importa, la zafra vuelve en grande y ya eso es una buena cosa, lo demás se engrasa sobre la marcha”.

Como él, hay muchos trabajadores que se especializaron como obreros calificados en la producción de azúcar, la recuperación de los precios del producto les provoca la esperanza de regresar a las inmensas zafras de los años 70 y 80 del siglo pasado. Pero no se detienen a pensar que gran parte de la infraestructura de la industria fue desmontada durante los años 90.

Mariano no razona sobre esto, por el contrario, su alegría es grande, “lo principal es la caña, lo demás viene después, nosotros somos como un ejército que ha estado dormido por diez años, pero si hacemos falta ya nos verás pelear”.

La mejor de las suertes para Mariano, abandonará la siembra de alimentos en sus tierras, una producción que recién le comenzaba a reportar buenos dividendos, pero como muchos de sus vecinos, lleva el azúcar en la sangre.

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REO
7 de enero, 2010 1:52 pm (GMT-5:00)
AHH MARIANO DEJA EL AZUCAR DE UNA VEZ Y AGARRA EL TOMATE QUE TE DA MEJORES NEGOCIOS AHORA MISMO

Esteban
30 de diciembre, 2009 10:06 am (GMT-5:00)
el pobre mariano ya no tiene ni uncentral cerca para proceder, no se a donde va a moler lo que coseche.
los campesinos que alguna vez trabajaron en el azucar ahora deben cerrar ese capitulo y dedicarse a realizar otras actividades.
la agricultura tiene un gran futuro pero no con zafras

raul
29 de diciembre, 2009 9:53 am (GMT-5:00)
olvidense del azucar que solo da dolores de cabeza, mejor dediquense a sembrar comida, jama....
que lo que tenemos es hambre...

zao
28 de diciembre, 2009 12:28 pm (GMT-5:00)
No hay que temer a los cambios
Nunca son malos,asustan un poco pero nos sacuden el polvo

CUBA
27 de diciembre, 2009 12:09 pm (GMT-5:00)
esa es la verdadera colonia, la isla entera

Pasado
22 de diciembre, 2009 10:14 am (GMT-5:00)
nunca saben distinguir que hay etapas que terminan
no es posible volver a empezar.

Ilogico
21 de diciembre, 2009 12:15 pm (GMT-5:00)
si le va bien con las producciones menores, para que volver al lio de antes.
lo del azucar es temporal, lo de la comida es para siempre

Felicidades
21 de diciembre, 2009 9:37 am (GMT-5:00)
Una obra maestra este artículo
Les auguro un buen futuro
Soy ingeniero agrónomo, la historia de Mariano se parece a la mía y a la de mis compañeros de trabajo.
Me he visto retratado.
Hoy trabajo en el turismo como portero pero añoro el silbato del central y el humo de las chimeneas.

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