El leñador
El señor tiene cara de pocos amigos y pelea con alguien que permanece al otro lado de una especie de ventana, identificada por un rótulo de colores vivos que le señala como la oficina de cobro de los forestales. “Te juro que estoy al cambiar la profesión, así no se puede, yo he cortado árboles por más de veinte años y ahora quieren que me convierta en un corta palitos”, dice la persona que discute.
El hombre se llama Emilio y es leñador de profesión, algo no muy común en el campo cubano pero habitual en el sur de la provincia de Matanzas, donde la vegetación aprovecha las condiciones de pantano para conformar una especie de sabana tupida, un territorio rico en flora y fauna.
“Yo nací en medio de esta ciénaga y aquí las posibilidades no son muchas, o te dedicas a cortar árboles, a hacer carbón, o a cazar cocodrilos. Yo me decidí por el hacha y hasta ahora me ha ido bien”, explica Emilio a todos los que se han congregado para escuchar sus reclamos. “Pero con las nuevas leyes ahora resulta que debo pedir un montón de permisos para corta un árbol y al final no lo puedo hacer si no hay un inspector de la Forestal presente”.
Las nuevas leyes para proteger el ecosistema de la ciénaga de Zapata impiden a los leñadores cortar árboles por su cuenta, les exigen que respeten un orden específico y que se ajusten en su trabajo al levantamiento de la zona que han establecido los especialistas en recursos forestales. Esta pretensión de proteger el ecosistema resulta legítima en todo el mundo, pero en la ciénaga de Zapata afecta seriamente los ingresos de los leñadores y de los fabricantes de carbón.
“La madera que cortes solo se la puedes vender a la Forestal, nadie más puede venir a comprarnos”, continúa narrando el enojado Emilio, “ellos son los compradores exclusivos y son los mismos que ahora te impiden cortar árboles grandes con buenos troncos”, señalando hacia la oficina.
Agrega que también le siguen pagando el mismo precio por el metro cúbico de madera, con lo que lo tienen ganado una miseria. Al tiempo muestra el pago que la persona del otro lado de la ventana le ha entregado, “solo esto, cien pesos, es lo que me toca por este mes”, dice el leñador visiblemente preocupado”.
Hay más leñadores en la fila que asienten y aprueban cada palabra de Emilio quien se inspira al ver la solidaridad de los otros. “Como solución los de la Forestal pretenden que nos dediquemos a recoger los troncos del piso, que vivamos de las sobras que dejó el ultimo ciclón”, con cara de burla reafirma, “de esa basura la mayoría es soplillo, un arbolito al que la madera se le pudre enseguida, así que además de caminar mucho no cobramos nada por las cuatro ramitas que podemos traer”.
La zona siempre ha garantizado importantes cantidades de madera al mercado nacional, la tradición de leñadores en la ciénaga se remonta a la época de la Colonia, pero las cosas han cambiado en el mundo y en Cuba también. Los ecosistemas necesitan protegerse porque paraísos silvestres como éste quedan muy pocos.
“Lo otro que nos dicen es que cortemos marabú, la mata parásita que no se da en la ciénaga sino en los terrenos de tierra firme, muy lejos de aquí, el marabú no pasa de ser un arbolito, así que seguimos en la misma, recogiendo palitos por los que no pagan nada”.
La mayoría de la madera que se corta en la ciénaga sirve para hacer hornos de carbón vegetal, pero cuando se trata de troncos buenos o de árboles de maderas preciosas los valores que la Forestal pagaba permitía a los leñadores cubrir sus necesidades por varios meses. “Ahora el que corte un cedro va preso, dígame usted, adonde hemos llegado”.
Lamentablemente hay profesiones en los campos cubanos que comienzan a desaparecer, un país con tan pocos bosques va a prescindir de sus leñadores. El uso de maderas alternativas como el marabú y los árboles caídos, viene siendo una buena solución para personas como Emilio, pero corresponde hacer una reevaluación de lo que se paga por el metro cúbico de madera.
Si solo les quedan los palitos a que hace referencia Emilio, la administración de los recursos forestales deberá incentivar a que los leñadores respeten las nuevas normas, por ello deberá mejorar los pagos por este tipo de trabajo.
Emilio por lo pronto piensa que debe cambiar de trabajo. “Creo que voy a guardar el hacha, pero también están guardando el carbón, y los cocodrilos que quedan están contados, que me digan de qué vivo, si aquí ni sembrar se puede”. La angustia de Emilio solo puede ser resuelta adaptando su labor a los tiempos modernos, para ello la Forestal también tiene que poner de su parte.
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Comentarios
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- CALIENTE
- 19 de febrero, 2010 8:57 am (GMT-5:00)
- SE PONE CALIENTE EL TEMA, PARECE QUE ANTE LA FALTA DE SOLUCIONES ES MEJOR TOMAR LAS ARMAS
- Opciones
- 15 de febrero, 2010 10:37 am (GMT-5:00)
- Hay soluciones y opciones para los cortadores de arboles.
Basta que el estado adecue la explotacion forestal y ademas de cortar les pida que tambien siembren, seria recuperarnos tambien de todo el danno provocado durante tantos annos de corte.
- Peor
- 15 de febrero, 2010 9:04 am (GMT-5:00)
- Lo que da lastima es que no tienen futuro, eso si duele, porque con sierra pero sin arboles estan fritos.
con hacha pero con arboles tienen comida.
- Hacha
- 14 de febrero, 2010 2:42 pm (GMT-5:00)
- Ni sierra electrica tienen esta gente, los pobress
- INFANTE
- 12 de febrero, 2010 2:27 pm (GMT-5:00)
- ME ACUERDO DE IR A LA CIENAGA CON MI PADRE
ME PARECIA QUE ESTABA EN UN ZAFARI EN AFRICA
TENGO QUE VOLVER.
- RALLY
- 12 de febrero, 2010 9:04 am (GMT-5:00)
- cubavibra atento a las coreeciones que bien, este lennador le toca vivir en una de las zonas mas pobres de Cuba, lo siento por el
espero que la vida le mejore.
- RECUERDO
- 8 de febrero, 2010 5:49 pm (GMT-5:00)
- UNA CANCION DE CARLOS VARELA QUE HABLA DE LENNADORES SIN BOSQUES
ASI ESTAMOS REALMENTE EN CUBA
CON HACHAS PERO SIN ARBOLES
- Cuba Vibra
- 8 de febrero, 2010 12:58 pm (GMT-5:00)
- Los 5to y 6to parrafos se han corregido. Gracias!
- sigourney
- 8 de febrero, 2010 8:45 am (GMT-5:00)
- Me apena el tipo pero si no de toman medidas acabamos como haiti
- Raul
- 8 de febrero, 2010 8:08 am (GMT-5:00)
- el articulo esta muy bueno, pero el sexto parrafo esta mal, no se entiende, debe ser corregido.
Comienza con la misma palabra con que termina el anterior y luego se pierde.
Disculpen que me meta pero se ve que es una falta de correccion.
Muy bueno de todas formas. El enfrentamiento entre ecologia y economia crea estas crisis sociales.
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