VIH y Sexualidad responsable
A pesar de las campañas mediáticas sobre cómo prevenir el VIH-SIDA, desarrolladas en diversas partes del mundo, incluyendo Cuba, la pandemia continúa extendiéndose cada vez a mayor número de personas.
La experiencia acumulada durante años en los programas referidos a la educación de la población en edad sexualmente activa y por tanto, vulnerable a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), aún son insuficientes.
Los pacientes con VIH sometidos a tratamientos retro virales de larga duración pueden recuperar al cabo de tres años los niveles de inmunidad anteriores al contagio, según uno de los estudios de Euro sida, proyecto de investigación a largo plazo sobre el VIH-SIDA financiado por la Unión Europea (UE).
El estudio, dirigido por el Royal Free Hospital de Londres y la University College London, se ha elaborado con la colaboración de 1,835 pacientes desde su inicio, en 1994, según indicó la Comisión Europea en un comunicado. Según el informe, "si un paciente combina durante un período prolongado un tratamiento contra el virus junto a una terapia antirretroviral puede conseguir aumentar sus células inmunológicas hasta niveles similares de los de una persona sana".
Como consecuencia de la contracción del VIH, los enfermos sufren una pérdida aguda de células inmunológicas, viendo así disminuidas sus funciones del sistema inmunológico.
Para el estudio Euro sida se escogió a un grupo de pacientes sometidos a terapias antirretrovirales de larga duración, a quienes se les redujo la dosis de retro virales hasta 50 mililitros durante el tratamiento. Los resultados fueron que este grupo en particular veía incrementado su nivel de células inmunológicas hasta niveles similares a los de personas no infectadas con el virus. El mayor aumento en el número de células se produjo el primer año de tratamiento, con una media de cien células más por micro litro de sangre. Este aumento celular se mantenía inclusive años después de terminar el tratamiento de antirretrovirales. Así, el plazo para llegar a niveles de inmunidad propios de personas sanas eran necesarios tres años para el caso en que los pacientes iniciaban el tratamiento con alrededor de 350 por micro litro de sangre.
Los únicos pacientes que no aumentaron su nivel de células durante el estudio fueron aquéllos que contaban con 500 células por micro litro al inicio del tratamiento y que se habían sometido ya a un tratamiento de antirretrovirales durante más de cinco años. Los autores de este estudio, financiado por la UE, son los investigadores Amanda Mocroft, de la University College London Medical Schools y Jens Lundgren, de la University of Copenhague.
En el proyecto Euro sida han participado hasta la fecha más de 16 mil pacientes en 91 hospitales de Europa, Israel y Argentina, entre ellos el Hospital Carlos III de Madrid y el Clínico de Barcelona.
En la UE hay más de 1.5 millones de infectados por el VIH, según datos comunitarios.
Casi la mitad de las personas que viven con sida en el mundo son mujeres. Sin embargo hay muy poca investigación sobre sus necesidades médicas específicas, señalaron en una conferencia internacional sobre el sida en Sídney activistas y expertos en salud.
"Hay aproximadamente 40 millones de personas viviendo con VIH/sida en todo el mundo y 17.7 millones son mujeres, pero la investigación, las políticas y los esfuerzos preventivos siguen sin centrarse en sus necesidades", dijo Francoise Barre-Sinoussi, director del Departamento de Virología del Instituto Pasteur de París, donde fue descubierto el VIH.
En la actualidad, un asombroso 76% de todas las mujeres seropositivas vive en el África subsahariana. Un estimado del 30% de adultos con VIH en Asia y el 51% en el Caribe son mujeres.
El sida es la principal causa de muerte de mujeres afroamericanas entre los 25 y 34 años en Estados Unidos, según varias agencias de la ONU. Por eso, en la cuarta conferencia de la Sociedad Internacional del Sida (IAS, por sus siglas en inglés) se reclamó un amplio plan de investigación del VIH-SIDA que se centre específicamente en la salud de las mujeres. La conferencia bienal analiza el desarrollo de la prevención biomédica, el tratamiento y las prácticas clínicas y explora cómo los avances científicos pueden contribuir en la respuesta global al sida.
La ciencia es clara al respecto. La transmisión del VIH del hombre a la mujer es más eficiente que de la mujer al hombre, dado que las mujeres tienen una superficie mucosa más grande en la que pueden ocurrir micro lesiones por las que el virus puede entrar más fácilmente en el flujo sanguíneo. Las mujeres son más susceptibles a las infecciones de transmisión sexual que los hombres, lo que aumenta las posibilidades de contagiarse con el virus del SIDA. En general, las enfermedades de transmisión sexual no se detectan a tiempo y no se tratan, aseguran los científicos.
Después de todo lo dicho, quizá se podría pensar que el VIH-SIDA no es tan peligroso. Pero no es así. La familia cubana tendrá que tener un papel preponderante en la información y la educación de sus hijos con respecto a la sexualidad. A pesar de los amplios procesos investigativos en todos los continentes, el SIDA aún no tiene cura, ni se vislumbra una solución por el momento.
En Cuba, uno de los problemas principales con los jóvenes en edad sexualmente activa, es la no percepción de riesgo. Sencillamente piensan: “no me tocará a mí”. Otro de los aspectos que influye negativamente en la educación de los jóvenes es que la isla, a pesar de ser un país pequeño, tiene sistemas efectivos de pesquisaje y tratamientos gratuitos, lo que proporciona cierta confianza y comodidad psicológica que pueden ser peligrosas.
También se investiga profundamente en centros de alta tecnología para la búsqueda de una vacuna efectiva. Sin embargo, todo el que no tenga una sexualidad responsable está expuesto a contraer la enfermedad, independientemente de su raza, sexo, credo u orientación sexual.
Por ello es tan importante la influencia y la confianza que a esos jóvenes pueda dar la familia. No se puede cejar en el empeño de educarles y repetirles hasta el cansancio que una sexualidad responsable es la única solución al problema. Y sexualidad responsable significa procurarse una pareja estable, el uso del condón o preservativo, y el cumplimiento de las reglas más elementales de higiene personal. Sólo así podremos detener la propagación de la epidemia.
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Comentarios
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- Mandy
- 22 de septiembre, 2009 2:12 am (GMT-5:00)
- Espero Algun Dia Termine Esta Pesadilla
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